He visto esta foto una decena de veces y sigo sin entender qué tiene de extraordinaria. Pertenece a Daniel Rodríguez Villa y fue galardonada con una mención honorífica dentro de la convocatoria El México de los mexicanos II. Actualmente está expuesta en las rejas de Chapultepec y yo no dejo de preguntarme: << ¿pero por qué? >>.
Pienso que este tipo de fotos sólo evidencian los prejuicios y discriminación que se tiene hacia lo indígena -a pesar de que se diga lo contrario-. No pueden ver a un indígena bebiendo Coca Cola porque corren por la cámara, o a un niño indígena comiendo algo de Mc Donald's porque toman foto, o a una indígena viajando en metro porque, no conforme con tomar la foto, la meten a concurso como si fuera la primera foto de este tipo. Así, << innovadora >>. Como si se tratara de la foto que nos revela un México desconocido, por primera vez. Al contrario, ese tipo de fotos están choteadísimas. -Más a mi favor-.
Es como si estos fotógrafos - y las personas que premian y reconocen sus trabajos - pensaran que el indígena se debe quedar en su pueblo, sin salir, excluyéndolo así de las grandes ciudades, de una vida con comodidades y, ¿por qué no?, también con lujos. Como si el << ser indígena >> fuera sinónimo de vivir jodido. Como si quisieran condenarlos a la miseria. Como si fueran de otra especie -inferior, por cierto-. Como si fueran ajenos a nosotros. Como si el venir a la ciudad, a buscar una vida más digna, los negara como indígenas. Como si no fueran humanos.
Qué pena que el público sea incapaz de razonar o reflexionar lo que ve en una imagen. Es lamentable que se sigan produciendo y reproduciendo este tipo de discursos visuales, haciéndolos pasar por <<geniales>>. Es patético ver cómo los <<expertos>> adulan y alaban este tipo de trabajos.
Lo anterior es una muestra de que el campo fotográfico está jodido… ¡y peor!, que nosotros también lo estamos.

Comentarios
Publicar un comentario