Respecto a la controversia interminable por la llamada "Ley SOPA" me gustaría compartir dos hipótesis (una más fundamentada que la otra). Ambas en un sentido político, más que mercantil y de derechos de autor como todos lo manejan
1.No me parecería descabellado pensar que este proyecto de Ley sea una táctica para que Barak Obama termine siendo el "héroe" que "impidió" la aprobación de SOPA y logre así su reelección como presidente, sobre todo porque el proyecto de Ley en cuestión fue introducido en la Cámara de Representantes de EUA desde el 26 de octubre de 2011 y, curiosamente, apenas estamos escuchando su eco.
2. Llevo aproximadamente dos años haciendo un trabajo de tesis sobre Guerra de Baja Intensidad-contrainsurgencia-Seguridad Nacional y comunicación alternativa en movimientos sociales. Así pues, con base en las lecturas que he realizado, me atrevo a decir que, pese a todo lo que se haya dicho, o escrito al respecto, en los medios de comunicación y las redes sociales, la aprobación de la Ley SOPA está encaminada a fungir como una táctica de la Guerra de Baja Intensidad contra los movimientos sociales mundiales. Lo explico.
A partir de la declaración de guerra que el EZLN hizo al gobierno mexicano en 1994, año en que, curiosamente, Internet también empezaba a desarrollarse, el papel de esta Red (mejor conocida como World Wide Web) resultó ser clave para la difusión, aceptación y éxito de la guerrilla chiapaneca. Esto no obedeció a ningún plan estratégico por parte de los zapatistas, incluso podría decirse que fue casualidad, pues los mismos ciudadanos (nacionales e internacionales) se encargaron de compartir toda la información referente al movimiento zapatista y, gracias a eso, se lograron construir las primeras redes virtuales entre movimientos sociales. A partir de ese momento, la guerra entre el EZLN y el gobierno federal mexicano se peleaba en dos escenarios simultáneamente (hasta la fecha sigue ocurriendo). Por un lado, las agresiones dirigidas a las comunidades zapatistas (escenario físico) y, por el otro, en el manejo de información y protestas a través de Internet (escenario virtual).
Respecto al primer escenario (el físico) se puede decir que la guerra se dio en dos etapas.
a) La primera se refiere a la intervención directa del Ejército federal mexicano (tanto en los enfrentamientos armados que duraron 12 días, después de la declaración de guerra y, posteriormente, con la instalación de retenes militares en toda la zona de conflicto); es decir, una guerra abierta.
b) La segunda etapa se refiere al momento en el que el ejército federal pasa a segundo plano y el gobierno mexicano recurre a grupos paramilitares y a programas sociales como lo fue "Pronasol", con Carlos Salinas de Gortari, para usarlos de estrategias encaminadas a desgastar el movimiento zapatista y, de alguna forma, lograr su aniquilación. Esta fase se conoce como "Guerra de Baja Intensidad" (o guerra no declarada, donde los ataques no son con balas; al contrario, son disimulados e imperceptibles. En la GBI las armas no son de fuego y los agresores no son militares, muchas veces ni siquiera tienen nombre ni rostro. Al enemigo no se le mata, se le desgasta), y es utilizada con frecuencia, incluso sin que nos demos cuenta.
Ahora bien. Respecto a la guerra librada en el escenario virtual se puede decir que, la relación entre el movimiento zapatista e Internet originó muchos libros y artículos que intentaban teorizar sobre las nuevas características de las guerras y del cómo, las nuevas tecnologías en comunicación, eran muy bien aprovechadas por los movimientos sociales. Pero esta relación entre la Red y la protesta social se está extendiendo. Se está universalizando. Es un hecho que el papel de Internet, en términos de comunicación alternativa y de organización social, está rindiendo frutos satisfactorios para los movimientos sociales que hacen uso de la Red. A tal grado que ahora las batallas más importantes, en esta guerra no declarada, se libren en escenarios virtuales y no en los físicos. Las revoluciones ya no se hacen en las calles. Cada vez más, hackear un portal de Internet es tan común como una marcha en la ciudad.
Por esta razón, a grandes rasgos, pienso que el mutilamiento a la libertad de expresión y la condena por compartir información, promovidos por la dichosa Ley SOPA, es una acción de carácter político y, como tal, se debe tratar, aunque la mayoría no lo tome en cuenta y se dediquen a reproducir el juego que alega una defensa de los derechos de autor. No descarto que, por obvias razones, se deba tocar el tema; sin embargo, considero que no podemos quedarnos con una sola explicación y en vez de estar analizando y discutiendo el factor "Copyright", deberíamos tomar la iniciativa y pensar. Pensar en otros escenarios, aunque suenen muy descabellados.
Así pues, pese a lo que se haya dicho o escrito en los medios de comunicación y en las redes sociales, yo pienso que la Ley SOPA forma parte de una Guerra de Baja Intensidad para frenar la gestación de nuevos movimientos sociales y la organización social, usando como pretexto la defensa de los derechos de autor. Las sociedades cambian, y con ellas los actores de lucha, las armas empleadas y los escenarios para pelearlas.
Sin duda alguna, la aprobación de la Ley SOPA será una mutilación a la libertad de expresión, limitará la capacidad retroalimentadora detonante de creatividad e ideas y, sobre todo, será un golpe bajo y ventajoso para la población, si consideramos que la información va a seguir circulando entre un grupo de élite política-económica y restringiéndola para nosotros. "Información es poder", dicen.
Será un retroceso. Una revuelta. Un "volver atrás". Pero eso no es todo, ni lo será. Por eso es importante plantear otros escenarios y problematizar esto con otro enfoque. Es decir, no quedarnos con los que se ha dicho. Ir más allá.
1.No me parecería descabellado pensar que este proyecto de Ley sea una táctica para que Barak Obama termine siendo el "héroe" que "impidió" la aprobación de SOPA y logre así su reelección como presidente, sobre todo porque el proyecto de Ley en cuestión fue introducido en la Cámara de Representantes de EUA desde el 26 de octubre de 2011 y, curiosamente, apenas estamos escuchando su eco.
2. Llevo aproximadamente dos años haciendo un trabajo de tesis sobre Guerra de Baja Intensidad-contrainsurgencia-Seguridad Nacional y comunicación alternativa en movimientos sociales. Así pues, con base en las lecturas que he realizado, me atrevo a decir que, pese a todo lo que se haya dicho, o escrito al respecto, en los medios de comunicación y las redes sociales, la aprobación de la Ley SOPA está encaminada a fungir como una táctica de la Guerra de Baja Intensidad contra los movimientos sociales mundiales. Lo explico.
A partir de la declaración de guerra que el EZLN hizo al gobierno mexicano en 1994, año en que, curiosamente, Internet también empezaba a desarrollarse, el papel de esta Red (mejor conocida como World Wide Web) resultó ser clave para la difusión, aceptación y éxito de la guerrilla chiapaneca. Esto no obedeció a ningún plan estratégico por parte de los zapatistas, incluso podría decirse que fue casualidad, pues los mismos ciudadanos (nacionales e internacionales) se encargaron de compartir toda la información referente al movimiento zapatista y, gracias a eso, se lograron construir las primeras redes virtuales entre movimientos sociales. A partir de ese momento, la guerra entre el EZLN y el gobierno federal mexicano se peleaba en dos escenarios simultáneamente (hasta la fecha sigue ocurriendo). Por un lado, las agresiones dirigidas a las comunidades zapatistas (escenario físico) y, por el otro, en el manejo de información y protestas a través de Internet (escenario virtual).
Respecto al primer escenario (el físico) se puede decir que la guerra se dio en dos etapas.
a) La primera se refiere a la intervención directa del Ejército federal mexicano (tanto en los enfrentamientos armados que duraron 12 días, después de la declaración de guerra y, posteriormente, con la instalación de retenes militares en toda la zona de conflicto); es decir, una guerra abierta.
b) La segunda etapa se refiere al momento en el que el ejército federal pasa a segundo plano y el gobierno mexicano recurre a grupos paramilitares y a programas sociales como lo fue "Pronasol", con Carlos Salinas de Gortari, para usarlos de estrategias encaminadas a desgastar el movimiento zapatista y, de alguna forma, lograr su aniquilación. Esta fase se conoce como "Guerra de Baja Intensidad" (o guerra no declarada, donde los ataques no son con balas; al contrario, son disimulados e imperceptibles. En la GBI las armas no son de fuego y los agresores no son militares, muchas veces ni siquiera tienen nombre ni rostro. Al enemigo no se le mata, se le desgasta), y es utilizada con frecuencia, incluso sin que nos demos cuenta.
Ahora bien. Respecto a la guerra librada en el escenario virtual se puede decir que, la relación entre el movimiento zapatista e Internet originó muchos libros y artículos que intentaban teorizar sobre las nuevas características de las guerras y del cómo, las nuevas tecnologías en comunicación, eran muy bien aprovechadas por los movimientos sociales. Pero esta relación entre la Red y la protesta social se está extendiendo. Se está universalizando. Es un hecho que el papel de Internet, en términos de comunicación alternativa y de organización social, está rindiendo frutos satisfactorios para los movimientos sociales que hacen uso de la Red. A tal grado que ahora las batallas más importantes, en esta guerra no declarada, se libren en escenarios virtuales y no en los físicos. Las revoluciones ya no se hacen en las calles. Cada vez más, hackear un portal de Internet es tan común como una marcha en la ciudad.
Por esta razón, a grandes rasgos, pienso que el mutilamiento a la libertad de expresión y la condena por compartir información, promovidos por la dichosa Ley SOPA, es una acción de carácter político y, como tal, se debe tratar, aunque la mayoría no lo tome en cuenta y se dediquen a reproducir el juego que alega una defensa de los derechos de autor. No descarto que, por obvias razones, se deba tocar el tema; sin embargo, considero que no podemos quedarnos con una sola explicación y en vez de estar analizando y discutiendo el factor "Copyright", deberíamos tomar la iniciativa y pensar. Pensar en otros escenarios, aunque suenen muy descabellados.
Así pues, pese a lo que se haya dicho o escrito en los medios de comunicación y en las redes sociales, yo pienso que la Ley SOPA forma parte de una Guerra de Baja Intensidad para frenar la gestación de nuevos movimientos sociales y la organización social, usando como pretexto la defensa de los derechos de autor. Las sociedades cambian, y con ellas los actores de lucha, las armas empleadas y los escenarios para pelearlas.
Sin duda alguna, la aprobación de la Ley SOPA será una mutilación a la libertad de expresión, limitará la capacidad retroalimentadora detonante de creatividad e ideas y, sobre todo, será un golpe bajo y ventajoso para la población, si consideramos que la información va a seguir circulando entre un grupo de élite política-económica y restringiéndola para nosotros. "Información es poder", dicen.
Será un retroceso. Una revuelta. Un "volver atrás". Pero eso no es todo, ni lo será. Por eso es importante plantear otros escenarios y problematizar esto con otro enfoque. Es decir, no quedarnos con los que se ha dicho. Ir más allá.
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